El dolor de rodilla es una de las molestias más comunes. Puede aparecer después de una lesión deportiva, como resultado del desgaste natural por la edad o, a veces, sin una razón aparente. Si vives en Panamá y el dolor de rodilla está afectando tu calidad de vida, esta guía es para ti.
Aquí te explicaremos las causas más frecuentes, las señales de alerta que no debes ignorar y cómo un especialista en ortopedia puede darte el diagnóstico y tratamiento correctos.
No todos los dolores de rodilla son iguales
Entender la posible causa de tu dolor es el primer paso. Generalmente, las molestias se originan por tres razones principales:
Lesiones Agudas: Comunes en personas activas y deportistas. Un mal giro, una caída o un impacto directo pueden provocar lesiones de meniscos, roturas de ligamentos (como el famoso ligamento cruzado anterior) o fracturas.
Desgaste y Condiciones Crónicas: Con el paso del tiempo, el cartílago de la rodilla puede desgastarse, llevando a la artrosis. Esta es la causa más común de dolor en adultos mayores, provocando rigidez, inflamación y dificultad para moverse.
Afecciones por Sobrecarga: Movimientos repetitivos en el trabajo o en ciertas actividades (como correr en superficies duras) pueden inflamar los tendones (tendinitis) o las bursas (bursitis), causando un dolor persistente.
Señales de Alerta: ¿Cuándo debo ver a un ortopeda?
Un dolor leve puede desaparecer con reposo, pero hay síntomas que indican la necesidad de una evaluación profesional. No ignores estas señales:
Inflamación y enrojecimiento visible en la articulación.
Incapacidad para soportar peso sobre la pierna afectada.
Sonidos de chasquido o «clics» al mover la rodilla, acompañados de dolor.
Sensación de bloqueo o inestabilidad, como si la rodilla «se fuera a salir».
Dolor que no mejora después de varios días de reposo y hielo.
Deformidad evidente en la articulación.
Opciones de Tratamiento Modernas para el Dolor de Rodilla
La buena noticia es que existen múltiples tratamientos. Un ortopeda determinará el mejor para ti, comenzando siempre por las opciones menos invasivas.
Tratamientos Conservadores: Incluyen fisioterapia para fortalecer los músculos que soportan la rodilla, medicamentos antiinflamatorios, y procedimientos como las infiltraciones, que pueden aliviar el dolor y la inflamación directamente en la articulación.
Tratamientos Quirúrgicos: Cuando el daño es severo, la cirugía puede ser la solución. La artroscopia de rodilla es una técnica mínimamente invasiva que permite al cirujano reparar meniscos o ligamentos a través de pequeñas incisiones, asegurando una recuperación mucho más rápida.
Un Diagnóstico Preciso es Clave
Para decidir el tratamiento correcto, primero se necesita un diagnóstico exacto. En Hospital Brisas, contamos con un departamento de Radiología e Imágenes Médicas equipado para realizar los estudios necesarios, como Rayos X y Ultrasonidos. Esto nos permite obtener una visión clara de tu articulación y confirmar la causa de tu dolor, todo en el mismo lugar y sin demoras.
Nuestros especialistas en Ortopedia y Traumatología son expertos en evaluar y tratar todo tipo de afecciones de la rodilla, desde lesiones deportivas hasta condiciones degenerativas.
No dejes que el dolor de rodilla limite tu vida. Nuestro equipo de ortopedas en Hospital Brisas puede ofrecerte un diagnóstico preciso y el tratamiento que necesitas.